No hay ninguna duda, es un fastidio lesionarse por correr. Los entrenamientos se cortan, no puedes salir con tus compañeros y tienes recuerdos de cuando estabas castigado en casa como un niño. A nadie le gusta.

Nosotros hacemos todo lo que podemos para enseñarte primero cómo no lesionarte, pero si ocurre que te lesionas también estamos encima. Cuando estás trabajando para salir de una lesión, siempre hay mejores prácticas y otras no tan buenas. Aquí tenéis 5 puntos básicos para dejar atrás una lesión sin las molestas complicaciones que pueden producirse si nos excedemos en la rehabilitación

He aquí 5 pasos que hemos utilizado durante años para mí mismo y para otros corredores en aquellos días y semanas de lenta vuelta a la normalidad.
Paso 1: Comienza despacio
Comprendo totalmente con cuántas ganas estás deseando volver a salir a correr ahí fuera. Yo también he estado en esa situación. Y he descubierto de la peor manera posible que la manera más segura de no sufrir ningún revés en el camino de la recuperación es SIEMPRE escuchar a mi cuerpo primero y no confiar en lo que mi cabeza y mi corazón quieren hacer.

La principal clave de un saludable y exitoso regreso a los entrenamientos es progresar de forma gradual. Acostumbrarse siempre a analizar en qué punto está tu cuerpo en un momento dado. Es mucho más eficaz seguir una progresión gradual y segura que caer en la vieja rutina de un paso adelante y dos atrás. Adopta la mentalidad de ser siempre amable, compasivo y paciente contigo mismo y con tu cuerpo. Te curarás mucho más rápido si no aceleras el proceso.
Paso 2: Practica la técnica como forma de rehabilitación
Si tu recuperación exige que camines primero, asegúrate de utilizar la técnica del ChiWalking, por supuesto, y empieza a correr sólo cuando seas capaz de hacerlo, incluso si es muy despacio. Pero, y este es el aspecto crucial a recordar, camina y corre COMO SI NO TUVIERAS UNA LESIÓN. Es lo correcto. No des ventaja a uno de los dos lados de tu cuerpo, una pierna o la otra, o podrías entrenar inconscientemente tu cuerpo de forma asimétrica durante la rehabilitación. Y eso te podría llevar a más lesiones en el futuro.

 

Paso 3: Revisa tu nivel de incomodidad a medida que avanzas
Considera tu cuerpo como el director de la rehabilitación, y tu tarea es escucharle con mucho cuidado para recibir toda la información de cómo lo estás haciendo. Escucha los indicios o corazonadas que te hacen sentir mejor o peor que ayer. Si te sientes mejor, estás en el camino correcto. Si te sientes igual no te preocupes, estás también en el camino adecuado, sólo dale un poquito más de tiempo. Y si te sientes peor, entonces lo que estás haciendo es discutible, especialmente si estás notando un aumento de las molestias. Vuelve atrás y trata de hacer algo diferente que funcione.
Paso 4: Añade de forma gradual distancia y velocidad
Si estás caminando durante la rehabilitación trata de sentir cuándo tu cuerpo te pide intentar correr un poco (estoy hablando de unos metros, no unos kilómetros). Gradualmente añade pequeños momentos de carrera para ir lentamente acostumbrando a tu cuerpo a correr y al aumento consiguiente en el rango de movimientos. Entonces, según notas que te vas curando, y si el cuerpo lo acepta, poco a poco introduce períodos más largos de carrera con tramos más cortos caminando a lo largo del proceso recuperatorio.
Paso 5: Busca la razón de tu lesión
Si tu lesión está relacionada con correr, trata de volver atrás y ver si puedes descubrir cómo se produjo esa lesión. Esta es la clave de seguir adelante sin miedo a repetir lesión o a las complicaciones de la actual. Trata de descifrar exactamente dónde se origina el problema y haz correcciones al nivel más básico para que no vuelva a ocurrir.

Es importante saber que la mayoría de las lesiones son fruto del impacto o la sobrecarga. Sufrirás lesiones por impacto sobre todo en los huesos y en las articulaciones. El objetivo de la técnica del ChiRunning maneja la idea de aterrizar de forma suave sobre tus pies, reduciendo el balanceo e incrementando la rotación pélvica.

Por otro lado, las lesiones por sobrecarga afectan principalmente a los músculos en forma de dolor, tirones musculares o esguinces de los ligamentos. Son consecuencia de utilizar demasiado o de forma incorrecta (o ambas cosas) esos músculos. Las sobrecargas también pueden significar que estás haciendo grandes esfuerzos al correr cuando deberías ir relajado e inclinado hacia delante. En ese caso hay que volver a los objetivos de ChiRunning que promueven correr de forma fácil y relajada.
Con este manejable conjunto de herramientas en forma de pasos específicos para recuperarse de una lesión promoveremos un proceso de descubrimiento y volveremos de nuevo a las carreteras y los caminos antes de que puedas decir “Hagamos esto”.