¿Cuántas veces has empezado un programa de entrenamiento con la verdadera intención de ponerte en la mejor forma física de tu vida? Te marcas objetivos, sacas tiempo durante el día y lo das todo de cara a conseguir los mejores resultados.

En el momento en el que sales a correr, te esfuerzas todo lo que puedes para conseguir aumentar los músculos y mejorar tu condición aeróbica. Y después de eso, te encuentras estresado, cansado y puede que incluso lesionado.

Si esto te suena familiar, no temas. Hay una forma mejor. Para ilústrarlo, aquí tienes 3 nuevas definiciones para ti:

Esforzarse es el acto de hacer todo lo posible que esté en tu mano para alcanzar un determinado objetivo.

Relajarse es la ausencia de esfuerzos innecesarios.

Esfuerzo y relajación es el acto de hacer todo lo posible que esté en tu mano para alcanzar un determinado objetivo manteniendo la ausencia de esfuerzos innecesarios.

La mayoría de las personas definen “esfuerzo y relajación” como “esfuerzo y después relajación”, que viene a ser que haces todo el esfuerzo posible y cuando se ha gastado toda la energía…te relajas (o te recuperas del agotamiento). Esta es una aproximación muy Occidental al mundo del ejercicio físico y el fitness. En términos Orientales estás utilizando en exceso tu energía yang, que es sólo la mitad de la ecuación.

En ChiRunning, reconocemos que tanto las energías yin como yang juegan un papel complementario en la conciencia de la práctica deportiva.

Observemos el tema elemento a elemento. En el contexto deportivo, la palabra esfuerzo evoca todo tipo de imágenes de intensidad física y mucho empeño. El esfuerzo es lo que haces cuando tienes que hacerlo: ”Just do it”.

En la definición de ChiRunning que hemos comentado, el esfuerzo no es sólo físico, es más un esfuerzo mental, de concentración, que significa que estás luchando para ser consciente de lo que tienes que hacer, mental y físicamente, y responder a ello aplicando todo lo que eres capaz de hacer, y nada más.

He aquí un ejemplo. Cuando estoy corriendo una carrera, no sólo confío en la fuerza de mi cuerpo para seguir, estoy utilizando todo lo que he aprendido de la experiencia: todo lo que pueda pensar sobre ello me ayudará a dar lo mejor de mí. Esto es lo que quiero decir como “esfuerzo”.

Estoy constantemente trabajando para mantener mi zancada suave y eficiente. Estoy recordando inclinarme y levantar los pies. Estoy constantemente ajustando la forma de responder a los cambios del terreno. Estoy vigilando mi paso para no quemar mi combustible por ir demasiado rápido. Y estoy controlando mi cuerpo para estar seguro de que no estoy corriendo con tensión.

Es un diálogo constante entre mi mente y mi cuerpo. La mente comprueba que todo marcha correctamente en el cuerpo, éste responde con sensaciones o con retroalimentación…mi mente dice a mi cuerpo los ajustes que hay que ir haciendo…mi cuerpo responde…y así todo el rato.

El “esfuerzo” de “esfuerzo y relajación” se refiere a tu objetivo o meta. La mayor parte de las personas sabe poner la atención o el foco en un trabajo antes de llevarlo a cabo, pero muy pocos saben relajarse en medio de ese trabajo.

La segunda parte de la definición implica ¨relajación” y es bastante evidente: “ausencia de esfuerzo innecesario”. Quiero decir que si sólo haces lo que requiere cada situación y nada más, nunca estarás dilapidando energía.

He aquí dos cosas que puedes hacer para asegurarte que permaneces intenso y relajado:

-Escucha tu cuerpo y busca cualquier tensión que puedas estar manteniendo.

-Si sientes alguna tensión muscular, dolor o incomodidad en alguna parte del cuerpo, tómate un minuto para salir de esta situación haciendo respiraciones profundas y dejando marchar la tensión de esa zona específica.

Siempre es importante poner la atención todo lo que puedas en lo que estás haciendo. Pero esto no quiere decir que tienes que estar tenso en el momento de prestar atención. Hacer respiraciones profundas en intervalos regulares nos asegura que vamos a estar relajados y que el cerebro va a recibir todo el oxígeno que necesita para seguir manteniendo el foco o la atención.

Este acercamiento alternativo al “esfuerzo y relajación” puede ser aplicado a todo lo que hacemos, desde correr y pescar con mosca…hasta hablar en público. Cuando realmente lo asimilas e internalizas, rápidamente te darás cuenta que prestar atención y estar concentrado será mucho más divertido cuando además o al mismo tiempo estás absolutamente relajado.

Danny Dreyer (9 de mayo de 2017)