Escrito por: Katherine Dreyer, Co-fundadora de ChiRunning, ChiWalking y ChiLiving. En inglés, aquí.

Aunque estamos en la época con menos luz del año, cuando la naturaleza nos indica que es época de descansar, las vacaciones de Navidad parecen estar enfocadas principalmente a hacer, acompañar, atender, organizar la miriada de actividades que tenemos que atender. Si no estás organizando o asistiendo a un evento, puedes estar yendo a un actividad escolar de tus hijos, adornando tu hogar con decoraciones navideñas, escribiendo felicitaciones, comprando regalos, o comprando y cocinando comidas especiales.

Eso ni siquiera incluye trabajo, que también puede tener plazos o compromisos agobiantes de fin de año.

¿Quién tiene tiempo para cuidarse con un sueño de calidad y en cantidad suficiente, ejercicio reparador, y un tiempo de tranquilidad muy necesario para escuchar los deseos de tu corazón para el Año Nuevo?

Otro problema subyacente no es sólo la cantidad de actividades, sino nuestra percepción de que todo tiene que ser perfecto. Los programas de televisión y las películas muestran una temporada navideña que se ha organizado con mucho dinero y muchas manos para que sea así, pero de alguna manera sentimos que tenemos que estar a la altura de ese escenario creado por los medios. Es un estándar imposible de cumplir y puede hacerte sentir mal contigo mismo, a pesar de todos tus esfuerzos bien intencionados.

En ChiRunning y ChiWalking nos enfocamos en conservar chi o energía. Es una práctica consciente el optimizar tu gestión energética. Estos mismos principios se pueden aplicar a la vida cotidiana.

A continuación encontrarás algunas sugerencias que no tratan sobre cambiar lo que estás haciendo, sino sobre cómo enfocar todas las actividades teniendo en cuenta este equilibrio entre no sólo hacer, sino también conservar tu energía:

1.- Emite menos energía

En Tai Chi, uno de los conceptos principales de gestión de energía se llama Recolección y Emisión (Gathering and Issuing). Para emitir menos energía, literalmente haz menos esfuerzo, regula la cantidad de esfuerzo que ejerces y practica el usar sólo la cantidad necesaria para realizar la tarea en cuestión. Esto también significa relajarse sobre el resultado.

Cuando comienzas a ser más consciente de tu energía, una de las primeras cosas que puedes notar es que gastas mucha energía, cuando realmente no lo necesitas. Se trata de conservar tu energía.

Cuando enseño postura en un taller de ChiRunning y ChiWalking, les digo a todos que reduzcan su esfuerzo en un 50% mientras mantienen la intención y la sensación de estar alineados. Y realmente funciona. Mis alumnos pueden mantener una buena postura mientras se relajan. Es uno de los mejores momentos «¡Ajá!» En clase.

Tendemos a esforzarnos demasiado cuando tenemos expectativas de que deberíamos tener un desempeño sin fallas. Emitir menos energía significa aceptar un estándar que no sea la perfección absoluta, y descubrir la perfección en nuestros supuestos defectos.

Relájese y deje de lado su idea de la comida, el regalo o la fiesta navideña perfecta, y concéntrese realmente en la verdadera intención detrás de la temporada navideña, para que su energía se concentre y se gaste correctamente en lugar de desperdiciarse y extenderse demasiado.

2.- Reúne más energía

Parece contradictorio que podamos reunir energía mientras hacemos tanto durante la temporada de vacaciones, pero se trata simplemente de ser consciente de ello y cultivar esa mentalidad. La clave para reunir energía es apreciar el momento. No es el tipo de aprecio que tienes que expresar hacia afuera, sino un reconocimiento silencioso e interno del valor de lo que te rodea. El aprecio te conecta con las personas, los animales, y las cosas presentes en tu vida, y esa conexión es como alimento para tu cuerpo, mente y alma, una verdadera y profunda fuente de alimento.

Un buen punto de partida es el de apreciarte a ti mismo, hacer un balance de todo lo que logras. Tómate un momento para echarte un buen piropo, y no te cortes: nadie tiene por qué saberlo. 😉

También puedes reunir la energía de la naturaleza a su alrededor con el Ejercicio de la Ventana. Cuando estés en el exterior, imagina que tu pecho es una ventana abierta, y permite que entre toda la energía del cielo, los árboles y toda la naturaleza a través de esa ventana. Permite que esa energía fluya hacia tu dantien, que está debajo de tu ombligo y hacia tu columna vertebral. Es el centro profundo y silencioso de tu cuerpo y tu ser, y el mejor lugar para almacenar energía para cuando sea necesario.

3.- Mantén tu energía fluyendo

En la medicina china, la energía estancada y bloqueada es fuente de dolor e incomodidad. La mayoría de las veces no somos conscientes de cuánta energía se boquea en nuestro cuello y hombros. El principal culpable de esto es nuestra tendencia a planificar, analizar y pensar demasiado. La actividad mental literalmente deriva tu energía hacia tu cabeza, donde se atasca en el fango de la sobreestimulación.

La respuesta es recurrir a tu segundo cerebro, que se encuentra en tus intestinos con más frecuencia. Pon tu atención en tu vientre y siente su respuesta. El cerebro de tus intestinos es más holístico, creativo e intuitivo, lo que tiende a producir soluciones más equilibradas y completas. Recuerda el refrán: “¿qué te dicen tus tripas?»

Cuando te enfocas en el cerebro de tus intestinos, tu energía fluye hacia tu cuerpo y hacia tu dantien, un lugar donde la energía está destinada a ser almacenada y desde donde puede también extraerse fácilmente. ¡No es de extrañar que tu instinto y tu dantien estén en el mismo lugar!

También puedes mantener tu chi fluyendo con ejercicio suave, pero regular. Estírate, sal a caminar, sacude todo tu cuerpo siempre que puedas. ¡Manten tu energía fluyendo, abierta y fluida!

4.- Prevenir fugas de energía

Si bien las fugas de energía siempre están presentes, se vuelven especialmente prominentes durante estas vacaciones. Algunas causas de fugas de energía pueden ser la preocupación excesiva, situaciones familiares de alto estrés, mala planificación, autocrítica, comidas demasiado pesadas o abundantes tan propias de estas fechas, consumo excesivo de golosinas festivas, y demasiados compromisos sociales. Todas estas situaciones consumirán grandes cantidades de tu energía disponible, que ahora necesitas más que en cualquier otra época del año.

Es importante ser constantemente consciente de disminuir o prevenir estas fugas de energía. Planifica tus eventos festivos poniendo atención a tu salud general. ¡Practica el decir «no» cuando tienes demasiado en tu plato, figurativa y literalmente! Y cuando sientas que algo de esto te sucede, simplemente haz un pequeño parón y respira profundamente para reiniciar.

A medida que desarrolles tus habilidades de gestión de tu energía, verás que hay mucho que puedes realizar mientras te mantienes en tu centro y en equilibrio. Al aprender a administrar el flujo de entrada y salida de tu chi, de tu fuerza vital, te darás cuenta del valor de esta gestión.

Esta práctica consciente tendrá un retorno muy positivo para ti, y te ayudará a crear una reserva de energía para que puedas disfrutar al máximo de estas vacaciones y, en general, de tu vida.

 

¡¡Nos ha encantado este post de Katherine!! Unas reflexiones que realmente pueden cambiar cómo vives estas vacaciones de Navidad, para no acabar sin energía, sino todo lo contrario, alimentados por la energía del AMOR, hacia nosotros mismos y hacia los demás.