Todos hemos oído hablar del uso de las imágenes mentales y la visualización para ayudar a los atletas en su rendimiento. Este sistema ha sido utilizado desde patinadores olímpicos hasta nadadores y jugadores de fútbol. Pero lo que he descubierto de mi estudio del Tai Chi es cómo los chinos han utilizado esas imágenes durante siglos como parte integral del aprendizaje de cómo dirigir el chi propio, así cómo el movimiento.

Mi maestro de Tai Chi explicaba cómo podía dar un golpe más fuerte con las imágenes mentales. Al golpear a un enemigo imaginaba que estaba dirigiendo la fuerza de su puño a un objetivo que estaba por detrás de su adversario. En su camino el golpe no se detenía al tocar al oponente, sino que seguía más allá. Afortunadamente nunca he tenido que experimentarlo de primera mano.

Además creaba una abundancia de energía en su puño o en su patada si imaginaba que la energía del ambiente estaba detrás de él moviéndose junto a sus cuerpo como si un gran viento de cola aumentase el poder de su movimiento. Increíble idea.

Este uso de las imágenes mentales para mover la energía en también una gran parte del ChiRunning y el ChiWalking. Y´chi es el término que refleja la dirección de un movimiento con un propósito. Creamos el objetivo en la mente y lo dirigimos a través de los ojos. Para explicar Y´chi en el libro de ChiRunning utilizo un ejemplo que todos hemos visto, el del gato acechando al pájaro. La mirada del gato está fijada en el pájaro y los movimientos de su cuerpo parecen ser sólo la extensión de la conexión visual con su presa. Se mueve de forma lenta y precisa, casi inconsciente de su cuerpo. Su propósito está enfocado en el pájaro hasta el momento de saltar a por él. Entonces llega una explosión de energía, liberada en un frenesí de arañazos y mordiscos.

He utilizado mi Y´chi para lanzarme colina arriba o para dar alcance a alguien en una carrera. Sólo fijo la mirada en un objetivo y relajo todo lo demás, y me siento como si fuese atraído por una cuerda elástica. Cuando enfoco la mente en algo, todos los obstáculos del camino parecen desaparecer, incluido el tiempo. Mi foco visual alinea y unifica el movimiento de mi cuerpo y el corredor que hay en mí parece desaparecer. He visto desaparecer millas enteras cuando utilizo el foco. Una de mis imágenes favoritas es la de mi cuerpo dentro de una gran rueda gigante avanzando en la carretera. La parte alta de la rueda avanza mientras que la parte inferior retrocede. Esta imagen me permite tener una maravillosa sensación de equilibrio corporal al moverme. También utilizo la imagen de mis pies moviéndose en una trayectoria circular, como las ruedas de un coche o una bicicleta. Esto me ayuda a evitar sobreesfuerzos de las piernas y me previene del la ineficaz zancada pendular.

Para alcanzar las metas deseadas primero tienes que tener integrados los propósitos Chi en la carrera a pie o al caminar. Entonces la mente se convierte en la conductora, y el cuerpo en un vehículo bien diseñado y altamente receptivo.

Aquí tenemos algunos otros ejemplos que puedes utilizar en la próxima carrera o caminata:

  • Para correr cuesta abajo: siéntete como el agua fluyendo montaña abajo
  • Un corredor indio con un mensaje fundamental para el jefe
  • Sentirse como la alegre ligereza de una fuga de Bach
  • Tobillos enganchados a un globo de aire caliente que levanta ligeramente los pies en cada zancada
  • Reunir toda la energía posible delante de ti
  • Corre cruzando la Tierra (no en el campo)
  • Flotar en silencio

La ciencia creciente de la neuroplasticidad nos muestra que los Maestros de Tai Chi siempre han sabido que cuando la mente está comprometida en la creatividad de los movimientos del cuerpo, ambos (mente y cuerpo) salen beneficiados.

Imagina cada foco del ChiRunning trabajando en tu cuerpo para mejorar tu disfrute al correr, caminar y moverte en tu vida.

Danny Dreyer Lunes 4 de diciembre de 2017