Olvídate de tus piernas … ¡Esto va del movimiento de tus brazos!

Recuerdo cuando comencé mi primer plan de carrera como adulto. Quería ponerme en forma y correr parecía la forma más rápida y económica. Como la mayoría de las personas, pensé que podría ponerme a correr y que, de alguna manera, mi cuerpo sabría qué hacer. Pero cuando comencé, recuerdo claramente decirme a mí mismo: «¡No sé qué hacer con mis brazos!» Los brazos se balanceaban, pero no tenía idea de si los balanceaba demasiado o demasiado poco; si estaba doblando los codos lo suficiente ni qué hacer con mis manos. Sentía como si estuviera desconectando mis brazos de mi cuerpo.

Ahora, después de estudiar el movimiento corporal durante los últimos treinta años, he llegado a la conclusión de que nuestros brazos son mucho más importantes para caminar y correr que nuestras piernas. Casi cada movimiento en la parte inferior de mi cuerpo está controlado, impulsado, mejorado o equilibrado por el movimiento de mis brazos. Suena un poco loco, pero aquí os cuento algunas de las cosas que he descubierto.

 

Lo que ocurre arriba…. ocurre abajo

Un científico de la NASA me dijo una vez que cualquier parte de una máquina que no se mueve de manera óptima afecta la eficiencia de toda la máquina. A esto se le llama inercia. Entonces, las partes que funcionan bien tienen que trabajar más duro (o menos eficientemente) como resultado de esta carga impuesta por la parte que no se mueve de forma óptima.

Tus brazos no son diferentes. Cuando hay tensión en tus hombros, tus brazos no se balancean tan fácil y relajado como podrían hacerlo. Como consecuencia de esto, quemas más combustible, te cansas más rápido y tiendes a moverte más lentamente porque tus piernas tienen que trabajar más para compensar toda esa tensión en la parte de arriba. Por lo tanto, si aprendes  a relajar los hombros y permites que tus brazos se balanceen libre y fácilmente, tus piernas no tendrán que trabajar tanto para mantener la misma velocidad.

 

Equilibrio de poder: para cada acción, hay una reacción igual y opuesta

Cuando quieres ir más rápido, el impulso que necesitas proviene de tus brazos y torso, y se usa para llevar tus piernas hacia atrás. Mira alguna imagen de velocistas en la línea de salida y observa la musculatura de sus brazos. Eso se debe a toda la fuerza de avance que se necesita para conducir sus piernas hacia atrás con velocidad y potencia. Intenta correr rápido sin usar los brazos y verás en un pis pas de qué estoy hablando.

Más cosas que hacen tus brazos

  • Estabilizan tu cuerpo durante el movimiento. Me doy cuenta especialmente cuando corro por senderos, lo que requiere muchos ajustes laterales rápidos.
  • Trabajan para mantenerte equilibrado sobre tus pies, ya sea cuesta arriba, cuesta abajo o en terreno irregular.
  • Los brazos permiten que usemos el poder casi ilimitado de los oblicuos para conducir las caderas y las piernas (esto es otro tema importante en sí mismo)
  • Un buen balanceo del brazo permite que tu zancada tenga un mejor rango de movimiento con menos rebote vertical.
  • Te ayudan a mantener una conexión constante y rítmica con la respiración y los pies.

 

Prueba estos ejercicios de brazos

Ejercicio A

La próxima vez que camines al aire libre, toma conciencia de dónde están tus manos. Si acabas de dar un paseo tranquilo, es probable que se balanceen a los lados, donde deberían estar. ¡Esto es relajante!

Pero, si deseas caminar más rápido, más en un modo de caminata física, mantén las manos un poco más altas mientras balanceas los brazos. No bombees los brazos, simplemente dóblalos por el codo sosteniendo las manos a la altura de las costillas y observa la diferencia que este pequeño ajuste hace en tu zancada. Debes sentir que tus piernas se balancean mucho más fácilmente y con un paso un poco más rápido. El impacto con el suelo se suavizará y tus caderas no se sentirán tan sacudidas cuando tus pies se balanceen hacia adelante para apoyarse en el suelo.

Si puedes sentir la diferencia que esto genera en su forma de caminar, piensa en el gran impacto que tendría en tu carrera. Intenta exagerar el movimiento de tus brazos moviendo los codos más hacia atrás de lo habitual. Equilibra este giro del brazo hacia atrás con una ligera caída hacia adelante y siente cómo tus piernas se balancean fácilmente, aterrizando en una pisada más suave con una cadencia más rápida y eficiente. En lugar de «golpear el pavimento», te encontrarás deslizándote por la superficie de la tierra.

Ejercicio B

Otro uso para tus brazos es sincronizar su movimiento con tu respiración. Mientras caminas (o corres), mueve los brazos a un ritmo que vaya: 1-2 … 1-2-3 … 1-2 … 1-2-3 y así sucesivamente. Mientras cuentas estos números con cada paso que das, exhala durante el conteo 1-2 e inhala durante el conteo 1-2-3. Comienza acostumbrándote a caminar a este ritmo, sincroniza tu respiración con tus pasos, exhala por los labios durante 2 conteos e inhala por la nariz durante 3 conteos. Una vez que te sientas cómodo usando este ritmo, úsalo en tu carrera.

Si acabas de salir a dar un paseo informal, no es necesario que sincronices tu respiración con tu paso. Pero, si vas a caminar un poco más ligero o aeróbico o vas a correr, y haces este ejercicio, el movimiento será más rápido de forma más fácil.

Ninguna máquina funciona al 100% sin la cooperación de todas sus partes. No cometas el error de pensar que tus brazos saben lo que hacer por sí mismos.Aprovecha el potencial de tus brazos y rápidamente se convertirán en tu mejor aliado.

Traducción del artículo escrito por Danny Dreyer en www.chirunning.com, puedes verlo aquí