“Acentúa lo positivo.

Elimina lo negativo.

Enciérrate en lo afirmativo.

No te líes con el señor Ni una cosa ni la otra”.

Acentúa lo positivo es la letra de una canción compuesta por Johnny Mercer, con música de Harold Arlen. Inspirada por una Iglesia. Nominada a los Premios de la Academia en 1945. Con razón las personas no tomamos decisiones. A menudo tratamos de “cambiar” algo de nuestras vidas que no nos gusta. “Tengo sobrepeso”. Desafortunadamente esta idea suele ir acompañada de vergüenza o culpa o aversión hacia si mismo. Es demasiado pensar en “no soy suficientemente bueno” y demasiado poco detenerse en sentimientos reales.

Mi amiga Sarah me dijo cuando tenía 57 años que nunca se había sentido mejor. Con razón. Tres años antes logró dejar de fumar después de haberlo hecho casi toda la vida. Le iban a operar de la boca y sabía que no podría fumar durante la recuperación de la intervención quirúrgica. Llamó a un grupo de ayuda para dejar de fumar y se unió con la idea clara de hacerlo sólo durante unos días. Pero al final logró dejarlo para siempre.

Me dijo que había sido incluso dura y antipática con ella misma, anticipando una letanía de por qué tendría que dejar el tabaco para siempre. Pero encontró en el grupo de ayuda a una persona de apoyo amable y dispuesta a ayudar. Consiguió a Sarah unos parches y logró que dejara de fumar durante tres días.

Después de un solo día sin tabaco, Sarah se sintió mucho mejor, tanto que no ha vuelto a fumar un cigarrillo desde entonces.

“Con un solo día sin fumar me sentía mucho mejor, sabía que no podría volver a fumar. Y no lo he hecho. Y no fue tan duro porque me sentía tan tan bien” me dijo con la satisfacción de quien revela su sentimiento. Sarah es consciente de que habría pagado por volver a fumar más adelante, pero ahora mismo se siente mejor que nunca en su vida. Su pelo, la uñas, la piel, la voz, la respiración, toda ella se siente renovada, saludable y viva, todas las sorprendentes habilidades regenerativas del cuerpo están trabajando.

La experiencia me dice que hacer algo que te hace sentir bien permite con mucha más facilidad cambiar algo que te hace sentir mal. Al establecer mis propósitos de año nuevo he estado buscando las cosas que realmente me excitan, lo que crea un deseo real de “quiero más, por favor”.

No he tocado el piano durante un tiempo, pero gracias a las vacaciones me senté a tocar. Al instante recordé que en el instituto después de tocar el piano me sentía más calmada, enfocada y alerta. Comprender esto me permitió tocar durante los estudios secundarios. Aunque nunca fui ni seré una buena pianista, la práctica transforma la energía dispersa e inútil en un sentimiento de calma y de estar centrada y preparada para hacer cualquier cosa. Así que tocar el piano está en mi lista de propósitos.

Danny y yo empezamos a hacernos zumos de 3 a 5 veces a la semana hace 5 años y no hemos mirado atrás. Tenemos un jardín en el que hemos plantado muchos vegetales, y la jardinería se ha convertido en una pasión deliciosa. A partir de una buena intención otra florece.

Cuando practicamos ChiRunning y ChiWalking Danny y yo todavía hablamos de lo que nos funciona y en lo que ponemos el foco. Yo he añadido cada vez más amplitud de cadera, así como caminar y correr hacia atrás. ¿Por qué?. Porque la amplitud de cadera me da una profunda sensación de fuerza interna que me permite afrontar cualquier situación. Y en cuanto al foco, me centré en dos objetivos: elevar la pelvis al mismo tiempo que dejaba caer los hombros y descansar sobre la pelvis. Me funciona. Correr marcha atrás durante unos minutos me hace sentir que estoy jugando y despierta mis sentidos. Siento el cuerpo perfectamente alineado cuando corro hacia atrás. ¡Y me siento bien!

Si no tienes tus propósitos de año nuevo preparados para el día 1 de enero, decide emplear el primer mes del año en encontrar esas pequeñas cosas que te dan energía positiva renovada y hazlas más a menudo. Redescubre esa energía despertadora del deseo verdadero y lo que te excita profunda y tranquilamente, porque eso es todo tuyo. No los que tendrías que o deberías, sino los “quiero más de esto”.

Mira hacia la bondad en tu vida y despliega tus propósitos acentuando lo positivo y disfrutarás plenamente tu Año Nuevo, durante todo el año!

 

Katherine Dreyer, 26 de diciembre de 2017